Cómo Tener Autoridad – Las 11 Claves Infalibles que Necesitas Conocer

Estás en una reunión de trabajo, tienes una aportación que hacer y que sabes que será muy valiosa para el tema que estáis tratando y cuando por fin te atreves a hacerla, resulta que apenas nadie ha reparado en ti o en tus ideas. Sin embargo, el compañero que tienes a tu lado sugiere una idea mucho menos resolutiva y toda la sala calla para escucharle.

¿Qué sucede? ¿Por qué no me hacen caso si mi idea es muy buena?

Cómo tener autoridad al hablar

Cómo Imponer Autoridad

Si estás en una situación así, tu problema es que no proyectas autoridad. Nada en tu lenguaje verbal o corporal incita al resto personas a creer se puedas aportar ideas valiosas, por lo que ni siquiera se molestan en atender a lo que dices las pocas veces que hablas. En definitiva, no te ven como a un líder al que seguir, ni como a un profesional en el que poder buscar las respuestas correctas.

Por ello, en el artículo de hoy te cuento cómo tener autoridad frente a un público y desarrollar tus habilidades de liderazgo para que todas esas ideas transgresoras que tienes puedan por fin ser escuchadas como realmente se merecen.

Cómo Ejercer la Autoridad Positiva en el Trabajo

➊ Hazte oír

Tienes la solución a todos los problemas que se acaban de plantear en la sala, abres la boca y únicamente sale un hilillo de voz. ¿Crees que serán más propensos a atenderte si ni siquiera te escuchan? No sirve de nada que tengas las mejores ideas si no eres capaz de que se oigan más allá del cuello de tu camisa o si suenan llenas de dudas como si estuvieses pidiendo perdón por abrir la boca. Necesitas hacerte notar en la sala, para ello, habla alto, con contundencia y decisión. De lo contrario, no serás más que un murmullo lejano proveniente de alguna esquina en la que nadie repara.

Autoridad positiva

➋ Ten opinión

Si quieres que el resto te respeten a ti y a tus opiniones, entonces has de tener una. No seas una de esas personas que cuando les preguntan algo dicen que todo les parece bien o “no sé, me da igual, lo que tú quieras” porque esta actitud no transmite confianza y genera la sensación de que eres una persona muy insegura, moldeable y conformista. Nadie está esperando a que personas así les den soluciones. La gente sigue a personas con opiniones claras.

➌ Respeta la opinión de los demás

Es cierto que una de las señales de identidad de un líder y de alguien con autoridad es que son muy convincentes en sus opiniones y por ello el resto de personas saben a quién acudir con un problema, saben quién les podrá guiar de la mejor manera posible. Pero igual que tú tienes tus opiniones, el resto también tendrá la suya. No te enfurezcas si son diferentes a la tuya. No intentes desacreditarles sólo porque piense diferente a ti. Demuestra inteligencia respetando las ideas del resto y piensa si algo de lo que han dicho puede ser correcto. Las personas se sientes muy gratificadas cuando un líder en quien confían da cabida a sus opiniones.

 ➍ Si no estás de acuerdo, dilo

Si has analizado sus ideas y ves fallos o crees que son erróneas o matizables, dilo. A veces se acaba haciendo más caso a alguien cuyas propuestas no son tan buenas, únicamente porque habla más alto o de manera más segura. Pero es que no se trata de que se haga lo que propone el que habla más fuerte o el que habla el último. Estás en una reunión para conseguir que todos reméis a buen puerto, callarte sólo perjudicará a todo el equipo. Además, si proporcionas argumentos buenos por los que unas ideas son mejores que otras, el resto de la sala se dará cuenta de tus capacidades intelectuales y al final acabarán buscando soluciones en ti porque transmites conocimiento y confianza.

➎ Firme pero amable

Argumenta en contra de ideas erróneas o mejorables, pero desde la amabilidad y el respeto. No es una lucha personal y puedes hablar de manera constructiva en vez de destruir a tus compañeros. A las personas siempre les gusta sentirse valoradas, no tener la sensación de que sus propuestas no sirven para nada y son absurdas. Así que durante tu intervención puedes recopilar los puntos buenos que han mencionado los demás, para que vean que atiendes a lo que dicen y que tienes en alta estima sus opiniones e ideas, y después añade los matices necesarios.

poder y autoridad

➏ Ten iniciativa

No esperes a que todos hayan hablado y te pregunten tu opinión para darla y expresarte porque te restará autoridad y liderazgo. Intenta ser de los primeros o el primero en dar tus opiniones. Dará la impresión de que eres capaz de hilar conceptos de manera rápida y efectiva y esto es una gran cualidad en un líder.

➐ Habla sin dudar

Expón tus ideas de manera clara, organizada y sin dudas. Si comienzas a hablar de manera dubitativa y sin seguridad, nadie te tomará en serio. Puedes incluso haber descubierto la cura milagrosa para todas las enfermedades del mundo, que si no lo cuentas convencido, todos pondrán en duda tus ideas.

➑ Better sorry than safe

Deja de pasarte la reunión entera pensando si lo que quieres decir es correcto o no, o la mejor manera de decirlo para que ni la mosca de la sala se pueda ofender. Si haces esto lo que ocurrirá es que no participarás o expondrás tus ideas al final de la reunión cuando ya no tengan sentido tanto sentido. Así que el mejor momento para compartir tu opinión es cuando se te ocurren las ideas.

➒ Palabras poderosas

Existen palabras poderosas que pueden ayudarte a captar la atención de tus oyentes. Una de ellas es su nombre. Acostúmbrate a aprenderte el nombre de la gente con la que hablas y úsalo al dirigirte a ellos, todo ello siempre mientras les miras a los ojos. Si por lo que sea no te acuerdas, no pasa nada, pregúntaselo otra vez “perdona, tu nombre me has dicho que era…”. De esta manera, tu interlocutor será más propenso a escucharte porque inequívocamente hablas con él y te has preocupado de saberte su nombre, lo que hace que de partida se sienta más valorado y en mejor posición para escuchar lo que tengas que decir.

➓ Modula el mensaje a tu oyente

Es importante que elijas la forma en la que formulas tus ideas dependiendo de cómo sea la persona que te escucha. Por ejemplo, si sabes que la persona a la que te diriges ha cometido un error, pero es muy orgullosa, en vez de decir “esto lo has hecho mal / no lo has hecho bien” cámbialo por “esto podríamos hacerlo de esta otra manera”. Como ves en el primer ejemplo, la fórmula que usamos para hablar con nuestro compañero es en segunda persona, de manera muy negativa y dejando implícita una acusación. Sin embargo, podemos transformar esa negatividad de manera muy sencilla, por lo que en el segundo ejemplo pasamos a usar el plural. El uso de la primera persona del plural (nosotros), siempre resulta más amable a la hora de sugerir que algo no está bien hecho, ya que no pones el dedo acusador sobre una persona en concreto, sino que repartes en todo el equipo, tú incluido. Además, en vez de decir “esto está mal” se puede transformar la frase a modo de sugerencia para dar a entender que existen otras formas más adecuadas con las que podríais sacar un mejor beneficio.

➊➊ Créetelo

Si tú no estás convencido, al final tus palabras saldrán en un hilo de voz, completamente llenas de dudas y no estarás aportando ninguna razón a tus interlocutores por la que merezca la pena tener en cuenta tus ideas. Por ello necesitas creer que lo que vas a decir es realmente valioso y va a aportar algo al proyecto y al resto de personas en la sala. Es la única manera para que puedas intervenir en la sala de manera natural, haciéndote oír, sin transmitir dudas y con una gran seguridad.

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Así que ya lo ves Domador, existen fórmulas para que tus interlocutores te tomen en serio y quieran realmente escuchar tus propuestas. Pero para ello necesitas trabajar en tu forma de intervenir para que al final tengas un sello de calidad y todo el mundo sepa que cada vez que vas a abrir la boca sólo pueden salir buenas ideas.