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La Presentación de tu Vida

Cómo Eliminar las Muletillas al Hablar en Público

Eeee… estoooo… mmmm… Las muletillas son esas sílabas o palabras que alargamos más de la cuenta al hablar, generalmente al inicio o mitad de una frase y que no aportan ningún tipo de valor a la frase.

Es muy común que usemos alguna muletilla en nuestro día a día, pero abusar de ellas es un error a la hora de dar una presentación, ya que consiguen que el público no termine de creerse tus palabras.

¿Qué Transmito Cuando Uso Muletillas?

Para entender el impacto negativo que tienen las muletillas en tu mensaje, lo primero que has de hacer es visualizar lo que transmites.

Cuando tu discurso está plagado de muletillas, tu audiencia inmediatamente ve a alguien que no está preparado. Alguien inexperto, nervioso, inseguro… todas condiciones que te restan credibilidad y profesionalidad. Y a partir de que el público ya se ha formado esa opinión, sea real o no, te costará mucho más conectar con ellos.

como eliminar las muletillas

¿Por Qué Me Ocurre Esto?

Existen varias causas probables por las que puedes esta realizando un uso excesivo de muletillas en tu discurso.

Nervios

El nerviosismo es probablemente la principal razón por la que cuando comienzas tu presentación se llenan tus frases de estas odiosas muletillas. Cuando te sientes inseguro, tu cerebro no te funciona con toda la precisión que te gustaría. Por ello no te vienen las ideas claramente, se te olvida lo siguiente que ibas a decir…

Y lo que ocurre al final es que todos esos nervios se traducen directamente en muletillas. Lo peor de todo es que a veces, puede que incluso te notes a priori tranquilo antes de subir al escenario y que nada más abrir la boca emerjan los nervios.

Hablar Rápido

Vísteme despacio que tengo prisa. Cuando tienes un torbellino de ideas que quieres contar, es posible que acabes queriendo hablar tan rápido como lo estás pensando. El problema está en que pensarlo y verbalizarlo no es lo mismo, así que por mucho que tengas claros en tu cabeza los conceptos de los que quieres hablar, transformarlo en palabras requiere un esfuerzo adicional. Esto puede conllevar a que empieces a usar muletillas para rellenar el espacio entre una frase y la siguiente que estás pensando.

como evitar las muletillas al hablar en publico

No Sé Qué Voy a Decir, Pero Voy a Rellenar Silencios

En cierta medida, este punto está relacionado con el anterior. A veces, tenemos la idea de que para que se note que sabemos de lo que hablamos, es necesario que no paremos de hablar de ello. Ni un segundo. Así que mientras conseguimos que nuestro cerebro averigüe qué quiere decir a continuación, nuestra boca rellena esos momentos con sonidos. Y así es como acabas dando tu presentación casi sin pausas ni respiraciones y plagada de muletillas innecesarias.

¿Cómo Puedo Evitar Hablar con Muletillas?

1. Verbaliza tus Ideas

O lo que es lo mismo: Prac-ti-ca. Este es el ejercicio que ataca directamente a todos los motivos por los que generas muletillas: rebaja tus nervios porque te prepara para el momento de la verdad (la exposición), te proporciona recursos necesarios para no quedarte en blanco y saber en todo momento qué decir y que no necesites rellenar silencios; y ambas cosas te pueden llevar directamente a no sentir la necesidad de hablar rápido.

como disminuir las muletillas

Practicar tu presentación no debe quedarse únicamente en preparar el Power Point y repasarlo rápidamente un par de veces en voz baja. Como ya te he comentado en alguna ocasión anterior, tener las ideas en tu cabeza no es garantía de éxito sobre todo si nunca antes las has dicho en voz alta. Cuando comienzas a verbalizarlas por primera vez, las palabras suelen salir torpes, no demasiado acertadas o precisas y muchas veces bastante desordenadas.

Por ello, realizar ensayos es tan importante, porque te aclarará las ideas y te permitirá comunicarlas de forma concisa y certera, en vez de estar dando vueltas alrededor del mismo concepto sin rumbo.

Si necesitas más información para realizar los ensayos de presentación más efectivos, échale un vistazo a la Guía Definitiva.

2. Habla Más Despacio

Probablemente en un primer momento te resulte extraño que hablar más lento pueda exterminar las muletillas, pero realmente ayuda. ¿Por qué? Porque te proporciona tiempo para pensar y eso se traduce en seguridad para saber qué decir a continuación.

Además, hablar más despacio logrará que de manera natural se reduzca tu ansiedad y puedas realizar la presentación desde un estado de ánimo más tranquilo y relajado. Si te interesa aprender a hablar más despacio de forma activa, aquí te dejo un grupo de ejercicios para conseguirlo.

3. Relajación

como hablar en publico sin muletillasLos nervios pueden acarrear consecuencias nefastas para tu presentación, desde no saber ni cómo moverte sin parecer un robot, hasta quedarte completamente en blanco encima del escenario. Pasando por supuesto, por el uso excesivo de muletillas. ¿Qué hay que hacer entonces? Relajarse, obvio 😊, pero quien te diga que esto es una tarea sencilla, te miente.

No existe una fórmula mágica que te quite los nervios de golpe. De hecho, puede que ni siquiera te sirvan los mismos consejos que les funcionan a otros ponentes. Cada persona es un mundo, a algunos les sirve tomarse alguna tila o té, otros se ponen música relajante, algunos optan por hacer ejercicio con música animada para activarse… todo es probar.

4. Potencia tu Léxico

Uno de los problemas de los nervios o de no ensayar suficiente, es que cuando llega el momento de decir la palabra crítica de nuestra explicación, ésta no nos viene a la cabeza lo que acaba resultando en la generación de muletillas mientras nuestro cerebro busca en la recámara la palabra que necesita a la desesperada.

Para evitar esta situación en la medida de lo posible, es conveniente entrenarnos para tener los recursos necesarios en caso de no recordar una palabra concreta. Por ello, te aconsejo que poco a poco aumentes tu vocabulario, para que, en caso de no recordar una palabra, en vez de quedarte paralizado, rápidamente te venga otra similar a la mente.

Esta estrategia por sí sola no evita tu uso de muletillas, pero sí es un gran complemento de las pautas anteriores para reducir el vicio de las muletillas.

5. Quiere a tus Silencios

Las pausas son tus amigas. Nadie te da un premio por ser el ponente que más sonidos emite o el que menos respira. Respeta las pausas entre palabras, frases y secciones. No hay necesidad de añadir letras entre medio. De hecho, esto silencios son beneficiosos a muchos niveles.

como evitar las muletillas y ambiguedades

Primero de todo te ayuda a remplazar las muletillas. También permite que el público tenga tiempo de asimilar la información que les explicas. Además, te aporta contundencia en tus ideas, con lo que tu audiencia percibe que tienes seguridad y autoridad en el tema. Y por último, puedes jugar con la longitud de las pausas para aportar toques dramáticos a tu presentación.

Si juntas las pausas con hablar más despacio, conseguirás instantáneamente sentirte tú más tranquilo y transmitir a tu audiencia más seguridad en tus palabras.