Preparar una Presentación – 5 Claves Indispensables

Quien crea que hacer una presentación es algo tan sencillo como poner en orden unas cuantas diapositivas y contarlas frente a más gente, está completamente equivocado.

Dar charlas no es una tarea fácil si quieres que salga bien y por lo tanto requiere por tu parte de un gran esfuerzo previo al propio día de la presentación. Por lo tanto, para hacerte la vida un poco más fácil, aquí te explicamos las 5 claves que necesitas tener en cuenta a la hora de prepararte una presentación.

1. No Aprendas Nada de Memoria

Cuando te digo una y otra vez que es importantísimo ensayar y prepararse bien una charla no  quiero decir que te la aprendas de memoria. De hecho, esto es algo que jamás deberías hacer. Ten en cuenta que en el día de tu presentación estarás nervioso y saberte todas las palabras de memoria como si fueses un loro, sólo puede jugar en tu contra.

Si se te olvida una palabra o frase ya no vas a saber seguir y te quedarás en blanco. Cuando digo que ensayes tanto es para que tengas bien claro las ideas que quieres contar en cada diapositiva y cómo las vas a enlazar entre ellas, ver si está bien organizado, si eres capaz de explicarlo correctamente, etc.

Lo único que debes saberte casi al dedillo (aunque esto tampoco implica de memoria) son los conectores entre una diapositiva y la siguiente para que te ayude a presentar un discurso fluido.

presentar de memoria como un loro powerpoint

2. No Confíes en tu Espontaneidad e Improvisación

No importa lo espontáneo y carismático que seas en tu día a día porque los nervios pueden jugar muy malas pasadas y es posible que toda la espontaneidad y facilidad para hablar que tienes en el día a día se esfumen en cuanto te subas al escenario. Por eso no deberías dejar el éxito de tu discurso al azar creyendo que serás capaz de hacerlo perfectamente a la primera delante del público sin apenas haberlo ensayado.

3. Controla tu Tiempo de Exposición

Si tienes 15 minutos, tienes 15 minutos, no 20 ni 30. Es una falta de respeto al público y a los organizadores y al resto de los ponentes que te pases de tiempo.

Hablar más tiempo del estipulado sólo puede traerte problemas, primero porque tú empezarás a estar más nervioso a medida que ves que deberías ir terminando pero aún te queda un cuarto de presentación o más. Además, tu audiencia dejará de escucharte y sólo podrán pensar “por favor, que acabe ya”.

Así que, por mucho que tengas un trabajo fantástico, si tienes demasiado material para el tiempo que te han indicado deja lo que no sea tan crucial como diapositivas extra por si te preguntan o comenta un avance de algún tema y di que si están interesados podréis hablarlo en las preguntas o después de la charla.

como ensayar una charla

4. Ensaya. Ensaya. Ensaya ¿Ensaya? ¡Ensaya!

No me voy a cansar de recalcarte en este y en cualquier otro artículo de esta página lo crucial que es ensayar una charla.Es la regla de oro para el éxito de una presentación. Haz todos los ensayos que puedas y que nadie nunca te diga que no hace falta que te lo prepares.

Los mejores ensayos son aquellos en los que puedes emular lo máximo posible las condiciones a las que te enfrentarás después. ¿Esto qué quiere decir? Que cuanto más te prepares estando de pie, moviéndote y en voz alta mejor. Y si encima consigues que gente de tu entorno te vea un par de veces, esto te ayudará a conocer cómo responden tus nervios ante un público.

Además, es aconsejable que te cronometres y exageres la vocalización en varios de esos ensayos.  Igualmente no te asustes, porque haremos más artículos centrándonos en diferentes estrategias que te pueden ayudar a preparar tu presentación, ya que es un parámetro tan crítico.

5. Scito Te Ipsum – Conócete a ti mismo

Conócete. Sé consciente de cómo responde tu cuerpo cuando se enfrenta a una audiencia. Si es tu primera charla será más difícil (aunque como te he mencionado arriba, siempre puedes hacer ensayos con gente de tu entorno), pero si ya has hecho alguna podrás saber cómo te afectan los nervios: si tiendes a hablar más rápido o lento, si tartamudeas, si te entra miedo y eres incapaz de moverte, si te pones a bailotear, etc. Y podrás adecuar tus ensayos a arreglar o controlar esos defectos.

 

Por lo tanto, domador, ya sabes, si quieres triunfar en una presentación, no dejes que la victoria se decida por azar el mismo día, si no que prepárate a conciencia para no depender de la suerte y tener un viento siempre favorable.

.

Si te ha gustado este artículo, quizá también te interese…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.